La gente, algo atemorizada por los numerosos robos y las agresiones verbales a las mujeres, quisieron hacer justicia propia atacando a tres violadores ladrones que habian sido descubiertos dentro del campamento de la juventud.
Fue entonces que la policia montada y efectivos en moto fueron a buscar los delincuentes y forcejaron con la gente para poder salvarlos de la furia popular.